Es ahora, que la nueva generación de capoeiristas deben
combinar la Capoeira Regional con la Capoeira Angola para desenvolupar
un nuevo estilo que conjunte las innovaciones modernas del legendario
Mestre Bimba con los principios y valores perdidos en la historia
y filosofia del arte. Liderando este movimiento contemporaneo
esta ABADA-Capoeira. El foco principal de la filosofia de ABADA-Capoeira
reside en la unión del estilo de Mestre Bimba Capoeira
Regional y las clases de Capoeira Angola. Es en esta unión
donde la evolución de la Capoeira reside, y donde el futuro
se descubre buscando en el pasado...

Abada-Capoeira incorpora una filosofia
multinivel para el desenvolupamiento de la capoeira. La filosofía
incluye la técnica doctrinal de la capoeira, tanto en los
niveles del estudiante como el del profesor; la utilización
del arte de la capoeira como valor pedagógico, tanto artístico
como cultural; y la transformación del estudiante en profesor,
manteniendo los originales sistemas de valores de los primeros profesores
de capoeira, su cultura y sus experiencias. Abada-Capoeria hace
hincapié en promover los valores culturales y humanos basados
en el respeto, socializacion y libertad. Ellos confían en
preservar estos valores dando a conocer el arte de capoeria en universidades,
escuelas, clubs, asociaciones y diversas comunidades. También
empatizan en dar a conocer las raíces culturales y históricas
de Brasil, y así, promoviendo la integración social
entre gente de varias culturas y clases.
Promoviendo estos puntos,
Abada-Capoeira también insiste
en el buen carácter, dignidad y fuertes valores personales
de sus estudiantes. Abada-Capoeira entiende que, Capoeira es, y
siempre fue, una forma de arte ancestral y futurista. Es la expresión
viva de las personas que lucharon por su libertad. En este línea
entienden que la capoeira debe practicarse con el mismo respeto
y atención que los originales capoeiristas. También
entienden que la capoeira no debe cesar en evolucionar. Mientras
se preservan los valores iniciales, el trabajo de Abada-Capoeira
mira hacia el futuro, estudiando los cambios y avances, entendiendo
y situando la capoeira en el espacio correspondiente para que su
desenvolupamiento sea totalmente potencial. El arte de la capoeira
debe cambiar en el camino de preservar su esencia.
Abada-Capoeria es una asociación
sin ánimo de lucro, cuyo principal objetivo es el de promover
la capoeira y la cultura brasileña, y usarla como vehículo
y ejemplo para la integración social y personal. Dando a
conocer su cultura a todos los grupos y clases sociales, Abada espera
mantener sus raíces vivas y florecientes.
La graduación se representa
por el color de la cuerda de cada capoeirista, sistema que se basa
en colores que encontramos en la naturaleza. La graduación
la encontraréis en el apartado 'Graduaciones'
del menú superior.
MESTRE
CAMISA
“En el interior de Bahía
siempre veía personas haciendo movimientos con sus piernas,
jugando, pero con una espontánea forma y sin berimbau”
Camisa Roxa, mi hermano se fue a estudiar a Salvador. Cuando volvió
nos enseñó las técnicas de capoeira que había
aprendido con el Mestre Bimba. Estas pequeñas lecciones eran
como juegos para nosotros, lo que hizo que nuestro interés
creciera. A parte, la gente mayor del pueblo siempre estaba contando
historias de capoeiristas y de sus hazañas: uno que tumbó
a tres o cuatro a la vez, otro que tenia un cuerpo “fechado”
(la tradición oral dice de los capoeiristas, mágicamente,
desenvolupan su energía interna, donde los cuchillos y las
balas no causan herida alguna). Por aquel entonces todo el mundo
llevaba machete y siempre me había maravillado la destreza
que algunos hombres tenían con los machetes.

Nuestra familia vivía en un
pequeño rancho llamado Estiva. Estaba en el interior de Bahía,
en el distrito de Jacobina. En Jacobina sólo se podía
estudiar Primaria, y los mayores debían ir a Salvador a finalizar
sus estudios. Mi padre retrasó lo que pudó mi ida
a Salvador porque tenia la esperanza que yo continuara con el negocio
del rancho. Finalmente fuimos a vivir a Alpina, en Salvador.
En Salvador me gustaba pasear por
la calle, observar las “ruedas” y más tarde,
participar. Empecé a jugar más y más en las
rodas del Mestre Valdemar, en Liberdade (Pero Vaz). Camisa Roxa
me vió una mañana haciendo capoeira en una rueda y
me dijo que era peligroso para un niño de doce años.
Habló con mi madre de ello y ella no quería que la
capoeira interfiriera en mis estudios, así que, me apunté
a la Academia de Capoeira Mestre Bimba. Así, por la noche
entrenaba en la Academia y de día jugaba en la calle. La
primera vez que fuí a la Academia fue con mi hermano. Sólo
fue una visita y por aquel entonces todavía vivíamos
en el rancho de Bahia. Presté gran atención en esa
clase. Después mi hermanó fue a esa clase y me dejo
sólo en el apartamento, aparté todo el mobiliario
e intenté repetir lo que había visto en esa clase.
Más tarde me apunté
a la Academia y me lo tomé en serio. Fui bautizado por un
estudiante llamado Calango y en un año, más o menos,
conseguí el nivel formado en el grupo de Mestre Bimba. Aprendí
mucho hablando con Mestre Bimba. Él era ya un hombre viejo
y no podía demostrar cosas físicamente. Él
me transmitió mucha energía en sus clases y realmente
me ayudó mucho. El patio de la Academia era cuadrado y cuando
hacíamos una roda los estudiantes se sentaban en los bancos
y Mestre Bimba tocaba el berimbau sólo, sin ningún
otro instrumento.
También me hablaron del estado
de Goiás. Mi hermano estaba entrenando para ir a de tour
con un grupo de folklore llamado Olodum Maré. Yo también
participe en varios espectáculos, la mayoría de capoeira.
Cuando me iba de tour y salía de Salvador siempre tenía
la intuición de que no volvería. Siempre me imaginaba
como viviría en esa otra ciudad... En Río de Janeiro
el show duró unos tres meses y después el grupo iba
a Europa con el nombre de Brasil Tropical. La ciudad de Río
me cautivó, la magia de la samba, las escuelas de samba,
los “morros”, la vida social y cultural en general.
El barco se fue hacia Europa dejándome a mi en las rocas
mirándolo, con un billete para Salvador y poco dinero para
pagarme unos días de hotel. En ese momento decidí
hacer un cambio en mi sueño de dar clases de Capoeira.
Mi primer estudiante fue Gaucho,
de la ciudad de Pelotás, quién me habia visto con
el grupo Olodum Maré en Porto Alegre. Mientras él
caminaba sólo por la calle vió un cartel de clases
de Capoeira y cuando entró me reconoció de la pieza
“Furacoes da Bahia”. Después otros vinieron,
como Claudio Moreno. Empecé a dar clases al estilo de Mestre
Bimba. Entonces me di cuenta que faltaba motivación, interés,
no sé, así que empecé a incluir varias cosas
en la metodología para adecuar en el momento y sus circunstancias.
En aquél entonces, yo me sentía muy solo, de noche
en mi habitación escuchaba canciones de Bahia y lloraba.
Los fines de semanas y las vacaciones me encontraba realmente mal
y mi salud se resentía, así que decidí dar
clases los fines de semana para pasar menos tiempo solo.
Mestre Camisa está en constante
búsqueda y probando nuevos estilos de Capoeira. Trabaja en
varios talleres y seminarios y atendiendo batizados en Brasil y
en todo el mundo. A través de ABADA-Capoeira, Mestre Camisa
está definiendo un nuevo contemporáneo lenguaje de
Capoeira, respetando y preservando las tradiciones y fundamentos
de Capoeira y siguiendo la evolución de la capoeira en todo
el mundo, considerando todos sus aspectos: como arte marcial, como
juego, como ritmos y canciones y como una forma espontánea
de arte.